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Modelos Mentales
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Las Navajas de Occam y Hanlon

En la duda, corta. (Pero sabe qué estás cortando.)

Dos herramientas para podar explicaciones. Prefiere la que exige menos supuestos y no atribuyas a la maldad lo que la simple incompetencia ya explica. Aprende qué hace cada navaja, por qué funciona y exactamente dónde te engaña.

Estáis ahogados en explicaciones. La web se ha caído: ¿ha sido un hacker, un despliegue defectuoso o un rayo cósmico? Vuestro amigo llega una hora tarde: ¿se ha olvidado de vosotros, lo ha atropellado un autobús o simplemente ha perdido la noción del tiempo? Cada suceso de vuestra vida llega con un abanico de causas posibles, y la mayoría son falsas. Necesitáis una forma rápida de apostar por cuál perseguir primero.

Eso es una navaja (razor): una regla práctica que «recorta» las explicaciones improbables para que podáis centraros en las prometedoras. No es una prueba. Es un prior (una creencia previa): una apuesta inicial inteligente que hacéis antes de tener todas las pruebas. Este curso enseña las dos navajas más útiles jamás inventadas.

La navaja de Occam (Occam’s razor) dice: entre explicaciones que encajan igual de bien con los hechos, prefiere la que exige menos supuestos. La navaja de Hanlon (Hanlon’s razor) dice: nunca atribuyas a la maldad lo que la incompetencia o el simple descuido ya explican. Una recorta complejidad; la otra recorta paranoia. Ambas os hacen más rápidos y menos equivocados… casi siempre.

Este curso asume que ya conocéis el pensamiento desde primeros principios (first-principles thinking) y que queréis herramientas más afiladas para la tarea cotidiana de elegir entre explicaciones. Al terminar sabréis contar los supuestos que una explicación cuela de matute, por qué menos supuestos significa de verdad menos formas de equivocarse, cómo la navaja de Hanlon desactiva vuestro reflejo conspiranoico y, sobre todo, los casos en los que cada navaja os lleva derechos al precipicio. Una navaja en la que confiáis a ciegas deja de ser una herramienta y se convierte en una venda.

En este tema

  1. 1 Dos navajas para un mundo enrevesado Todo suceso llega con una docena de causas posibles, y la mayoría son falsas. Una navaja es una regla práctica para apostar primero por la correcta. Conoce las dos más útiles jamás inventadas — y la única regla que evita que se te vuelvan en contra. 5 min
  2. 2 La navaja de Occam: corta hasta la explicación más sobria Entre explicaciones que encajan igual de bien con los hechos, prefiere la que necesita menos supuestos. Qué dice de verdad la navaja, por qué favorece lo *más sencillo* y no lo *simplísimo*, y por qué es un criterio de desempate, nunca una prueba. 13 min
  3. 3 Por qué ganan los que asumen menos La navaja de Occam no es estética: es aritmética. Cada supuesto que añades es una cosa más que tiene que ser cierta, y las probabilidades de afirmaciones independientes se multiplican hacia abajo. Más piezas móviles, más formas de equivocarse. 12 min
  4. 4 La navaja de Hanlon: incompetencia antes que maldad Nunca atribuyas a la maldad lo que se explica de sobra por la incompetencia o el simple despiste. El antídoto cotidiano contra ver enemigos donde solo hay humanos cansados, ocupados y olvidadizos. 12 min
  5. 5 Cuando las navajas te mienten Una navaja en la que confías a ciegas se convierte en una venda en los ojos. Dónde la navaja de Occam recorta de más sistemas genuinamente complejos, dónde la de Hanlon disculpa a auténticos malhechores, y cómo sostener ambas como priors que actualizas, no como veredictos que defiendes. 12 min
  6. 6 Examen final: las navajas de Occam y Hanlon Un examen final corregido y de un solo intento sobre las navajas de Occam y Hanlon — contar suposiciones, por qué ganan las que tienen menos, la incompetencia antes que la malicia y exactamente dónde falla cada navaja. Aprobado al 70%. 20 min

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